Un post que publiqué en Facebook con el título “¿Quieres probar contigo mismo(a) que el Padre Supremo es Amor y que todo es Amor?” hizo reaccionar a una chica de este grupo, Jennifer, quien hizo unas preguntas muy interesantes que quiero aquí responder públicamente.

Jennifer, aunque tienes una mente muy intelectual y analítica (similar a la mía cuando tenía tu edad), veo que estás desesperadamente buscando respuestas que puedan calmar un poco esa ‘sed’ que te quema adentro.

Tus preguntas son muy inteligentes y universales, y son parte de la eterna búsqueda de los seres humanos que queremos ‘saber’.

Las múltiples respuestas –que convergen en una— no son tan sencillas para poderlas enfrentar aquí —hay acciones originales y reactivas y toda una filosofía espiritual compleja y con muchos conceptos interconectados entre ellos— pero son parte de mi reto en el libro que estoy escribiendo en este momento, y parte del nuevo Retiro ‘Transforma tu Destino’, que responderá a muchas preguntas ‘misteriosas’ que todos nos hacemos y que además dará las herramientas espirituales para ‘vencer’ y transformar ese destino o futuro desconocido.

Aquí algo para calmar un poco tu sed y la sed de varios en este grupo.

Empecemos. Voy a jugar con el hecho de que tienes y que no tienes el libre albedrío. 😉

En ese post escribí: “Imagínate que eres (tu cuerpo y mente) una herramienta del Ser Supremo y que Él la usa a su antojo” y tú respondiste: “Dada, pero tu dijiste que los seres humanos tenemos una parte de control de nuestro destino”.

Cierto. Y es cierto que como un ser libre puedes caminar, viajar, hacer muchas cosas y, de alguna manera, tienes el libre albedrío para hacerlo. Algunas de esas acciones pueden ser originales, y otras reactivas (más sobre esto en el futuro). Y, AL MISMO TIEMPO, el ambiente que te rodea continúa existiendo y actuando con o sin ti, y sin que tú puedas hacer nada para cambiarlo. Me refiero, por ejemplo, a lo que piensan o hacen los demás, al hecho de que es día o noche, a que el universo continúa su expansión y movimiento, a que ventee, o que haga frío o calor.

Además hay cosas de tu vida personal que ni siquiera tú puedes cambiar. ¿Puedes con certidumbre decir que no tendrás ningún incidente en unos pocos minutos, o que mañana estarás viva? ¿Puedes tú decidir dónde nacer, escoger tus padres y hermanos, tu país, una familia rica y poderosa, un cuerpo sano, tu género?

No, no puedes, en absoluto. Debes aceptar todo eso y mucho más de lo que te fue impuesto y te será impuesto a lo largo de tu vida. Tu última imposición será el momento de tu muerte, que tampoco, si no decides suicidarte, podrás escoger.

¿Quién te impuso e impone eso? (más sobre esto en el futuro).

Si tuvieras de verdad un libre albedrío absoluto, entonces podrías influenciar tu destino, a los demás y a toda la creación. Pero no puedes, y así deberás admitir que sí tienes un libre albedrío, pero limitado.

Un Maestro que amo mucho explicó esto magistralmente con una metáfora. Imagínate que hay una vaca atada a un palo con una cuerda de 10 metros. De alguna manera esa vaca es libre de moverse en el radio que le permite la cuerda (10 metros), pero no puede ir más allá. Ese movimiento libre, pero limitado se puede comparar al libre albedrío. Pero (y esto responde a tu pregunta), AL MISMO TIEMPO, esa vaca tiene un amo que puede hacer todo lo que quiera con ella. Y ese amo LO CONTROLA TODO y más allá del radio de la cuerda, TODO es Su decisión.

Así que tu libertad es limitada, muy limitada. Pero es también cierto que, la tienes. Y, AL MISMO TIEMPO, eres libre, pero siempre bajo el control del Ser Supremo.

Relacionadas a lo que estamos comentando, tus siguientes hipótesis son correctas:

“Me parece que el control es una ilusión. Al final, cuando nosotros decimos: “yo controlo una parte de mi destino”, quién lo está diciendo en verdad? ¿Quién está controlando todo esto?… Él”.

¡MUY BIEN! Toda la creación no es nada más que una ilusión (Máyá) y así todo lo que acontece adentro de ella es también una ilusión. Y al mismo tiempo, se puede decir que es una ilusión ‘relativa’, porque de todas maneras, para las personas que viven en esa creación, todo lo que pasa es real.

“Entonces, es más el “darnos cuenta” de que nosotros siempre fuimos Su herramienta”.

EXCELENTE. Esa es la esencia ‘secreta’ de la meditación… 😉

“Así también, podemos afianzar/fortalecer o hacer más fuerte nuestro lazo de amor con Él. Baba Nam Kevalam. Todo es amor, todo es Él! Y yo y todos somos UNO con Él.

¡FELICITACIONES! ¡ESO ES!

TODO ES ÉL, TODO ES ‘ESE’ AMOR, TODO ES AMOR.

Pero, CUIDADO. Aunque ese es un conocimiento sutil y liderado por el Ser, es todavía un conocimiento intelectual.

Ahora, tú —y todos los Panakeios que están empezando a entender lo que me estoy esforzando a transmitir— A MEDITAR, entregándote/se siempre más a ese Padre Supremo.

Cuando digo entregándote, hablo de la entrega del devoto como un acto de Amor —no de sumisión— un acto ‘libre’ pero que el devoto NO puede evitar. Es como si un río que, empujado por la corriente y demás factores, baja hacia el mar dijera: ‘Quiero parar. No quiero volverme uno con el mar’. Simplemente no puede. Un día se volverá mar. Ese es su destino. Y tú tampoco puedes parar tu movimiento hacia Él (lo puedes solo retardar, y así continuar sufriendo aún por millones de vidas) porque llegar al Mar Infinito ES tu destino… y ese es el regreso al Hogar, esa es la Felicidad Suprema… 😉